En el uso real, las preocupaciones sobre los generadores de ozono generalmente se centran en tres puntos.
1. El rendimiento depende en gran medida del diseño del sistema.
Muchos técnicos dicen que los sistemas de ozono o UV en los spas residenciales parecen de alta gama pero ofrecen resultados limitados.
Con frecuencia no se trata de un problema de ozono, sino de un problema de circulación.
Si el spa no tiene una bomba de circulación y el agua sólo se mueve cuando los chorros están encendidos, el ozono sólo entra al agua brevemente, por lo que tiene poco efecto real.
2. Se agregó mantenimiento y más puntos de falla.
Un sistema de ozono agrega componentes adicionales: el generador, el tubo de aire, las válvulas de retención y un inyector.
En los spas económicos o de nivel básico, estas piezas suelen ser las primeras en envejecer o fallar.
3. Envejecimiento acelerado de ciertos materiales.
El ozono es altamente oxidativo.
Si está mal diseñado o se utiliza en dosis excesivas, puede acelerar el envejecimiento de los sellos de goma, los revestimientos de las cubiertas y algunas piezas de plástico.
Por eso, antes de decidir si tiene sentido instalar un generador de ozono, es fundamental comprender cómo está construido el sistema y cómo funciona.